
Esta segunda historia trata de la vida de las sailors guerreras luego de la batalla contra el silencio y nos traslada a un lejano hotel donde tanto Haruka como Michiru se encontraban tranquilas.
Allí pese a una pequeña recaída de Haruka, a razón de un resfrío, Michiru asiste sola a la presentación de un ventrílocuo, pero pronto se aburre y vuelve junto a Haruka a la habitación donde descansaba, allí tiene tiempo de hacerle una pequeñita escena de celos a razón de que Haruka le estaba piropeando a la camarera que la atendía. Pero enseguida que quedan las dos solas ésta le dice que sentía una presencia maligna en el ambiente y sale al balcón a intentar confirmar sus sospechas.

Pero en dicho balcón es abordada por la camarera de segundos antes, ésta no respondía a sí misma. Los gritos de Haruka desde la habitación la hacen zafar de la situación para ir tras su compañera y ahí se da cuenta de lo que pasaba, tanto el ventrílocuo como el títere de este eran los responsables de lo que acontecía, ya habían absorbido la energía de buena parte de la gente del hotel y ahora pretendían lo mismo con Haruka.

Sin dudarlo Michiru se convierte en Sailor Neptune y pese a las amenazas del enemigo acerca de que podrían acabar con Haruka y esparcir una sustancia maligna que acabaría con la humanidad al provocar que las sombras se vuelvan contra sus dueños, decide atacarlos, provocando con ello la liberación de Haruka quien de inmediato se transforma y uniendo sus poderes junto a Michiru acaban con el títere quién era en realidad el responsable de todo. La aparición de este personaje les hace caer en la cuenta de que un nuevo enemigo estaba acechando la tierra pese a lo cual deciden no intervenir ya que confían en sus otras compañeras a quien pese a todo extrañan profundamente.






Deja un comentario